viernes, 19 de noviembre de 2010

Discurso pronunciado por el Gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, durante la comida con el Parlamento Ciudadano Nacional.

Saludo a los asistentes a este importante evento, agradezco la invitación por parte del doctor Américo Alatorre Ozuna, Presidente del Parlamento Ciudadano de México.

Por principio de cuentas quiero agradecerles a todos ustedes su presencia y el haber escogido a Guadalajara como sede de esta primera reunión, el tema sobre el cual están ustedes trabajando también es algo que nos convoca a todos.

Hablar de la participación ciudadana es algo siempre importante porque no está exenta de riesgos y porque conlleva a parte de estos riesgos un gran potencial, la participación ciudadana tiene un gran riesgo del interés que siempre existe de los gobiernos y de los partidos políticos por instrumentalizarla, me parece que esto es algo importante sobre lo que deberíamos reflexionar y es que la historia en nuestro País nos habla de ese tratar desde los gobiernos y desde los partidos de organizar grupos sociales propiciando aparente o de manera real la participación ciudadana pero buscando en el fondo el beneficio electoral, el beneficio político de partidos.

Por ello, es que celebro este esfuerzo que ustedes están haciendo y lo que hacen es reordenar las prioridades en nuestra vida pública, no es lo importante el gobierno sino la sociedad, no es lo importante los gobiernos sino las personas que integran a la sociedad y que buscan atender a la solución de los problemas de manera organizada.

La antítesis de la participación ciudadana la existencia de gobiernos todo poderosos y de sociedad indefensa y la anticultura de la participación ciudadana es la de la persona acostumbrada a exigir lo que no a buscado por sí mismo.

Hemos creado a lo largo de muchos años, una cultura que educa y que en todo caso instrumentaliza el quehacer de las personas, buscando un clientelismo electoral desde gobiernos y desde partidos, se ha propiciado un alejamiento de los ciudadanos organizados de las cosas públicas.

Adicional a esto, en nuestra cultura en México desconfiamos por naturaleza del quehacer de los gobiernos, entendemos que la motivación de muchos de los que están en los cargos públicos y de los que aspiran a ellos es su beneficio personal y por lo tanto se desacredita toda la posibilidad de un trabajo coordinado.

Hay mucho que hacer por delante, una de las cosas más importantes sin duda, es tomar conciencia que lo que conforma el fundamento de nuestra sociedad no es el gobierno y no son los partidos, son las personas.

Un siguiente punto, hay otro ejemplo además del gobiernos y sus partidos y son sus derivados -¿Si me oyen bien? Porque yo no me escucho, sí se oye, ok, me falta un monitor-. Un segundo riesgo de la participación ciudadana es la dogmatización de los movimientos ciudadanos, en donde existe una ideología concedida a priori y luego se busca llevarlo y adaptar la realidad a esta concepción ideológica y esto no funciona así, es un riesgo que existe de grupos que buscan que prevalezca una ideología intolerante, preconcebida, rígida, en donde todo el que no piensa como ellos están mal y habría que excluirlos dicen; es un riesgo de la participación ciudadana.

A pesar de estos riesgos el trabajo de organizar a la sociedad es indispensable aquí y en todos lados, hoy y siempre porque el gobierno debe dedicarse solamente a aquello que la sociedad no puede hacer y para eso la sociedad crea un instrumento que es el gobierno en cualquiera de los niveles en que se trabaje. Si entendemos esto, entonces podemos alentar como ciudadanos, como organismos de la sociedad, y por qué no, como autoridad, alentar la participación en esta multiforme gama de interés de los ciudadanos en las cosas sociales.

Desde el gobierno nos toca hacer también algo, nos toca fomentar, nos toca respetar, hemos definido algunas estrategias para este proceso y lo estamos llevando a cabo: Primer lugar, desde el inicio del Gobierno organizamos, provocamos, planteamos una Gran Alianza, decíamos una Gran Alianza de todos los jaliscienses entre nosotros para decirle al gobierno qué queremos que haga. Estuvimos trabajando en ello y se conformaron mesas de la Gran Alianza con personas que no son del Gobierno, ni de los partidos, con especialistas en los temas, con expertos, con gente que no recibe dinero del Gobierno y que lo único que busca es aportar al mejoramiento de nuestro Estado.

Desde éstas mesas de la Gran Alianza se redactó el Plan Estatal de Desarrollo, desde este Plan Estatal de Desarrollo se han decidido los programas que año con año reciben recurso a cambio del cumplimiento de metas acordadas y es cada año mayor el presupuesto que se decide en estas mesas de la Gran Alianza directamente por ciudadanos que desean participar.

Este es un ejemplo de participación, sin embargo es un ejemplo que es propiciado por el gobierno y a partir de ahí es incompleto.

Hay otro ejemplo, hemos decidido dentro de esta misma estrategia de participación ciudadana fortalecer los organismos de la sociedad civil y se definió la estrategia VIVE, en donde hasta la fecha hemos apoyado más de 900 proyectos de la sociedad civil, 900 proyectos que tienen que ver con las prioridades de Jalisco y que son resueltos por ciudadanos organizados.

Proyectos que tienen que ver con atención a mujeres violentadas; apoyo a madres solteras; apoyo a indígenas; apoyo a niños en situación de calle; apoyo a personas que viven en pobreza alimentaria; apoyo a personas que tienen problemas de adicciones y que quieren superarlo; apoyo a personas con discapacidad; apoyo a organismos que se dedican a capacitar en liderazgo social para que se fortalezca este tejido social.

Hemos contactado a estas organizaciones y ellos se han organizado, y en cada región de Jalisco existen estos 12 comités regionales de VIVE, “Apoyo a Organizaciones de la Sociedad Civil”, y desde ahí ellos deciden los proyectos que se tienen que apoyar con financiamiento del pueblo; y déjenme les digo algo, es el dinero que tiene más rentabilidad social, dinero del pueblo para el pueblo, manejado con transparencia, que no se aplique en gasto corriente y que apoya a las organizaciones de la sociedad civil a cumplir de mejor manera con sus objetivos.

Ellos hacen el trabajo de fondo, el Gobierno les ayuda con tres cosas: Primero, vinculándolos, para que pueda compartir entre ellos sus mejores experiencias; trayéndoles personas expertas para capacitarse, lo que ellos piden; y tercero aportando cada año un fondo que autoriza el Congreso del Estado y que ellos lo deciden.

Esto a nosotros de verdad nos enorgullece porque son ciudadanos de Jalisco trabajando en organizaciones de la sociedad civil decidiendo sobre dinero público, esto no lo habíamos visto aquí en nuestro Estado, esto es algo que se está consolidando.

Hemos propiciado también como tercer punto que los temas públicos se debatan y que los temas públicos, la gente participe con su comentario con sus puntos de vista y hemos propiciado que organizaciones de la sociedad civil tengan un papel protagónico, fundamental en las decisiones del Estado.

Todo esto son apenas algunos pequeños bocetos de lo que estamos haciendo; podría hablar de muchos ejemplos, de programas exitosos que ahorita se están llevando a cabo; pero en lo que quiero insistir es en lo que nos motiva a hacerlo, lo que nosotros buscamos es el fortalecimiento de la sociedad en detrimento del gobierno; yo no creo en los gobiernos todopoderosos porque esos son totalitarios, porque esos reprimen, porque esos minimizan las libertades, porque esos impiden el desarrollo de las personas.

Yo creo principalmente en una sociedad integrada por unas personas libres y responsables, porque no hay libertad sin responsabilidad y porque no hay derechos sin obligaciones; yo creo en esa sociedad, en donde la gente común y corriente, como tú y como yo, pone en sus manos su destino, que no lo dejemos a unos pocos por muy buenos que puedan ser, por muy capacitados, por muy bien intencionados, que no les dejemos a unos pocos las decisiones que nos afectan a nosotros; que no esperamos, tampoco que otros hagan lo que nos corresponde hacer a nosotros, es como la otra parte, sí el derecho pero el también el deber, sí la libertad pero también la responsabilidad.

Esto es lo que estamos impulsando desde el Gobierno del Estado, por eso si ustedes revisan, hemos propiciado debates que a veces concluyen en polémica y que a veces polarizan, no, lo que queremos es que la gente tome en sus manos el control de la sociedad y que la gente participe en las cuestionen que le afectan, en las cuestiones públicas.

¿Cuál es mí sueño? Que construyamos entre todos nosotros como mexicanos, como ciudadanos, un México mejor y eso estaremos avanzando muy rápido en el momento en el que pongamos la vista al frente y en el que nosotros empecemos a opinar, y a debatir, y a proponer, y a comprometernos en los temas que hacen diferencias.

Yo señalo algo, se los comparto: Primero, lo que no quiero es una sociedad en donde el gobierno dice y la gente acata, y para eso el primer paso es la crítica, debemos criticar lo que está mal, porque si no criticamos lo que está mal, no tenemos posibilidad de mejorarlo, y si no lo criticamos es por dos cosas, uno, Porque no nos damos cuenta de lo que esta mal y eso hay que corregirlo, o dos, porque no tenemos los mecanismos para criticar. Aquí en Jalisco no hay bronca, aquí todo mundo crítica y a todo el mundo se le escucha, eso está resuelto. La crítica es buena porque nos alerta de riesgos y nos hace ver donde hay una oportunidad, pero es insuficiente.

El siguiente paso es la propuesta, hay que proponer “oye no me gusta esto -¿Qué propones?- No, nada, bueno, esta bien vamos a ver quién sí propone”. Segundo paso es la propuesta.

Tercer paso, es el debate de las alternativas con argumentos, sin posiciones de partidos, sin posiciones ideológicas rígidas, con argumentos de bien común. Debate el tercer punto.

De este debate el cuarto punto, tiene que haber acuerdos, somos una sociedad a la que le cuesta trabajo llegar a acuerdos y lo vemos en donde quiera, no digo en los partidos o en los gobiernos o en la relación entre poderes no, en nuestra vida cotidiana, nos cuesta trabajo llegar a acuerdos; porque llegar a acuerdos a veces significa conceder, ceder mutuamente y llegar no es punto medio, porque en el punto medio puede estar el error, llegar a aquello que beneficie.

Y el quinto punto es el compromiso, si ya hay un acuerdo que te toca hacer a ti y que me toca hacer a mí.

Porque una organización de la sociedad civil si solamente crítica, bueno pues cumple una parte, si además de criticar propone, si además de proponer debate, si además de debatir es capaz de llegar a acuerdos y si llegando a acuerdos se compromete a hacer algo, entonces sí estaremos cambiando a nuestro México, entonces y solo entonces; y esto es lo que le falta a este País, no, estamos todavía en el nivel de la critica, no hemos creado espacios para el debate, para el acuerdo y son pocos como ustedes los que deciden comprometer.

Esa es la visión que tenemos en Jalisco, eso es lo que estamos impulsando y estamos seguros que en la medida en que esto crezca todos viviremos mejor; de muestra, como esos 900 proyectos de organizaciones de la sociedad civil que ahorita está apoyando el pueblo de Jalisco a través de su Gobierno, buscando que esto sea el fermento de una nueva civilización.

Quiero concluir felicitándoles, porque quien está aquí le cuesta, le cuesta tiempo, le cuesta dinero, le cuesta trabajo; y quien está aquí, está dando lo más valioso que tiene, su persona, se está entregando a sí mismo a una causa que lo trasciende; eso a mí me entusiasma, eso a mí me emociona, el saber que en nuestra Patria hay gente buena, dispuesta a entregar parte de su vida para hacer de nuestro País un mejor lugar para vivir.

Felicidades a ustedes, enhorabuena, no se cansen, no desistan, que los obstáculos los fortalezcan y que su ejemplo nos contagié para nosotros imitarlos y trabajar con ustedes.

Felicidades.

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