jueves, 25 de noviembre de 2010

Discurso pronunciado por el Gobernador, Emilio González Márquez, durante el Informe Anual de Actividades 2010 del Consejo Ciudadano de Seguridad


En Jalisco hay coordinación entre los distintos órdenes de Gobierno, hay trabajo conjunto, hay resultados y si embargo no estamos satisfechos todavía con lo que hemos alcanzado. Mientras que en otros estados las inversiones se van por falta de garantías; mientras que en otros estados se suspenden labores escolares por falta de garantías; mientras que en otros estados se altera la vida cotidiana por falta de garantías, en Jalisco trabajamos para construir un ambiente de mayor tranquilidad.

Problemas tenemos, y trabajamos de manera coordinada y se sorprenderían ustedes del trabajo que existe con los presidentes municipales y con los señores diputados, y con los magistrados que integran el Supremo Tribunal de Justicia del Estado.

El fenómeno de la inseguridad es un fenómeno complejo sin duda. Entendemos como aquí se ha señalado que la parte fundamental es la prevención, la prevención social, la prevención comunitaria, y que sólo una de cinco partes en el proceso de seguridad lo integra la prevención policial. Es un proceso complejo en donde un año como este 2010, en donde crece el empleo en nuestro país, y son ya más de 880 mil empleos los que se han registrado ante el Seguro Social que no existían en el mes de enero, y sin embargo este crecimiento en la economía no se ha significado como una disminución en automático de los índices delictivos.

En Jalisco 70 mil empleos creados a la fecha y un reporte por parte de las Naciones Unidas de una disminución en la marginación en un 33 por ciento, lo dice el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, no lo dice ningún Gobierno, lo dice la ONU; en Jalisco está creciendo el empleo y está disminuyendo la marginación y sin embargo no se visualiza una relación directa con una disminución en el índice delictivo.

Porque lo que ahora estamos padeciendo es la pasividad de muchos años en donde se dejó hacer y crecer a su antojo a la delincuencia que hoy busca enseñorearse del País; porque lo que ahora ocurre no es un fenómeno que surge de la noche a la mañana, quienes tuvieron la responsabilidad los dejaron crecer, quienes estuvieron al frente de las instituciones, por complicidad o por cobardía los dejaron crecer. Ahora existen en México autoridades en nuestros municipios y en muchos estados que estamos atendiendo el reclamo ciudadano y estamos trabajando para construir una realidad de mayor seguridad. Y los resultados no se construyen de la noche a la mañana como no fue de la noche a la mañana el que estos grupos llegaron a tener el poder económico, de capacidad de fuego y muchos otros que ahora tienen.

Estamos en el camino correcto y sin embargo estamos iniciando. Recientemente hemos tenido tres eventos que nos ponen de manifiesto cosas que están bien y cosas que están mal. El primero de ellos un enfrentamiento de la policía estatal en Huejucar, en donde narcotraficantes que llegaron de Zacatecas a amedrentar a los jaliscienses fueron enfrentados por un número menor de policías estatales. Y constatamos nuevamente que la policía estatal en Jalisco está conformada por valientes, y que están equipados, y que están decididos a dar su vida por ti y por mí, por tu familia, por nuestras familias. Y muchos narcos perdieron la vida en enfrentamiento con policías estatales y era más los narcos. Los que escaparon huyeron a Zacatecas en donde gozan de cabal salud.

Un segundo evento ocurrió en Jilotlán y se ha señalado, y nos pone de manifiesto también que la policía estatal está haciendo su trabajo, está patrullando nuestros límites y fue víctima de una emboscada. Y este evento en donde perdieron la vida jaliscienses que dieron su vida por nuestra sociedad, pone de manifiesto que la reacción por parte del estado es insuficiente en áreas remotas. Para llegar a ese punto había que circular cuatro horas, era demasiado tarde para cuando llegamos, los vehículos aéreos de que disponemos nos permiten llevar cuatro personas, es insuficiente cuando se sufre una emboscada por más de 50 asesinos.

Sí, hay muchas cosas que tenemos qué hacer y una de ellas es equipar a la policía, en capacidad de reacción, que podamos llegar con elementos a esos lugares en donde existe el problema.

Un tercer evento fue una agresión de supuestos delincuentes a otros supuestos delincuentes a otros supuestos delincuentes en Zapopan, en donde quedó de manifiesto que no tenemos infraestructura para vigilancia automatizada, no tenemos cámaras, no tenemos modo en los ayuntamientos y en el estado con la infraestructura actual de vigilar a través de esta tecnología para multiplicar los resultados.

¿A qué llegamos a fin de cuentas en estos últimos dos casos? A que el dinero de que disponen los municipios, que es limitado, y el Estado, que es limitado, alcanza para el equipamiento que tenemos, y recortando cada vez más gastos de otra naturaleza, también importantes, hemos podido crecer un poco el equipamiento, un mucho la protección de nuestros policías, un mucho la capacitación, los sueldos. En Jalisco los policías estatales con lo que se está presupuestando para el próximo año el que menos debe estar ya en los 10 mil pesos.

Esto es una realidad, los recursos son insuficientes y la pregunta es qué hacemos, compramos o no el helicóptero de 30 plazas para mover a 30 policías equipados que se significan como un apoyo importante; compramos o no las más de mil cámaras que se necesitan para vigilar tan sólo la Zona Metropolitana de Guadalajara; ¿vamos al Congreso a pedir una autorización de endeudamiento para estos propósitos o nos quedamos o nos quedamos con los recursos que tenemos? Esos son los temas que debemos debatir también.

Porque déjenme decirles que mucho se le ha exigido en estos tiempos a la policía estatal, a la Procuraduría de Justicia, y poco se les ha dado. Y si en algún estado se ha demostrado que la autoridad da su vida de parte de los ciudadanos es en Jalisco. Yo los invito a que vean las noticias, no hay otros estados en donde la policía estatal o la policía investigadora detengan bandas de delincuencia organizada, se ponen de lado diciendo que esa es responsabilidad del Gobierno Federal, nosotros no nos ponemos de lado, por eso es que Jalisco tiene su reconocimiento, por eso es que en Jalisco capta inversiones en estos momentos capta inversiones que otros estados están perdiendo.

Son dos caras de una misma realidad, sí tenemos problemas de seguridad como están en todo el País, pero sí tenemos autoridad que trabaja para dejar atrás la debilidad institucional que pudiera existir y con fortaleza enfrentar la delincuencia organizada. Esto en lo que se refiere solamente a la policía, a la procuraduría.

Pero como bien lo ha señalado el licenciado José Bicieg, sería una visión muy pobre pretender entender a la inseguridad como un problema policiaco, es un problema de tejido social, es un problema, déjenme decirlo, de corrupción en la iniciativa privada y en la pública, en la sociedad. Es un problema de transparencia en la procuraduría, pero también en el Poder Judicial, en los ministerios públicos pero también en los jueces que liberan asesinos confesos para que regresen a asesinar. Es un problema en el que si no participamos en su solución todos difícilmente podemos avanzar. Y el principal responsable por supuesto es el Gobierno, para eso lo pusimos, para que resuelva.

Sólo quiero decir algo, el problema que ahora vivimos, nacional, se creó porque Gobiernos fueron cómplices y ahora algunos hipócritamente señalan al Presidente Calderón y dicen “la guerra de Calderón”, como si esa guerra no se hubiera creado por la corrupción y complicidad de muchos que pudieron y debieron hacer cosas y prefirieron la comodidad de no ver el problema o la corrupción de negociar con los delincuentes.

Y luego surgen voces que no sé si son ingenuas, o no sé cómo calificarlas, negocian con ellos ¿los han oído? ¿Cuántos secuestros son válidos, el de tu familia o el de la mía, cuántos negociamos al mes? ¿Cuántos asesinatos se pueden negociar? ¿Cuántos jóvenes envenenados con su familia destruida podemos aceptar? Ninguno, la Ley no se negocia, la Ley se cumple, y ese es el problema, que en nuestro País hacemos leyes preciosas pero no todos estamos dispuestos a cumplirlas.

Tenemos grandes fortalezas, y ya lo dije, policías estatales; y ya lo dije, Procuraduría del Estado; y ya lo dije, coordinación con municipios. Pero tenemos una que me parece que no le hemos sacado el provecho suficiente, y son ustedes. Ciudadanos que dicen “Yo quiero un Jalisco más seguro y estoy dispuesto a dar de mi tiempo”; ciudadanos que dicen “si crítico pero también propongo”; ciudadanos que dicen “crítico, propongo y me comprometo”. Esta es la gran fortaleza que tenemos en Jalisco, porque todo lo que hablamos al final de cuentas se llama tejido social, se llama relaciones entre personas, se llama nuestra sociedad.

Son ustedes un aliciente para los que estamos todos los días trabajando para que Jalisco sea más seguro, son ustedes los que nos ponen la muestra de que se puede trabajar sin mezquindades, sin objetivos electorales, sin objetivos económicos, de lucro, del amarillismo y de la sangre que escurre. Son ustedes la gente buena de Jalisco que demanda una mayor seguridad y que se compromete a trabajar por ella.

Reconozco que se ha hecho mucho y Jalisco más que todos, y reconozco que falta muchísimo más por hacer.

Mi posición es de mantener este contacto con ustedes lo más frecuente posible, con el Presidente del Consejo, y de implementar lo que de ustedes y de sus trabajos resulte. No queremos nosotros estar una vez al años aquí escuchando, queremos una coordinación, con ustedes también permanente, como la tengo con los presidentes municipales, como la tengo con los señores diputados.

Hay mucho por hacer ¿Qué queremos ver de la realidad? ¿Solamente lo negativo o solamente lo positivo? Yo los invito a que veamos la realidad completa, porque sino, no sería la realidad. Y que desde las cosas que están bien, nos fortalezcamos para enfrentar aquellas que están mal; y que reconociendo lo que hemos avanzado, podamos desde ahí construir una mejor realidad que la que tenemos.

Si alguien se dice satisfecho, ese ya no nos ayuda, necesitamos ciudadanos que estén insatisfechos, que reconozcan lo que se ha logrado y esa insatisfacción nos sirva de aliciente a todos para seguir trabajando por la seguridad.

¿Cuál es el indicador que buscamos? No es de números, porque aquí a diferencia de la generación de empleos o de algunos otros que también lo tenemos que ver en números, uno ya es mucho, porque significa una familia afectada, porque significa una vida perdida, porque significa un joven envenenado, porque significa una comunidad afectada.

Nuestra meta es alta como ustedes, y nuestro compromiso sigue siendo el mismo: Hacer equipo con quienes quieren construir para hacer de nuestro Jalisco un Estado cada vez más seguro para vivir.

Muchas gracias por su trabajo y felicidades por lo que están haciendo.

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