lunes, 31 de mayo de 2010

Mensaje del Gobernador Emilio González Márquez, durante la Inauguración del Segundo Encuentro Internacional de Rectores de UNIVERSIA


Señoras y señores rectores, muy buenos días, doy la bienvenida a todos ustedes que nos acompañan. Gracias por venir a México, a Guadalajara.

Celebro que este Encuentro de Rectores Universia se lleve a cabo aquí, en Guadalajara, ciudad universitaria por excelencia, y que se realice en el marco de la conmemoración del Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana.

Para nosotros, estas celebraciones representan una oportunidad de reconciliación histórica que busca la solidaridad entre las personas, que procura diluir las diferencias tan marcadas dentro de nuestros pueblos y acabar con la injusticia social.

Y precisamente porque buscamos una sociedad con más justicia, más equidad y más oportunidad de desarrollo para todos, somos plenamente conscientes de la enorme importancia que tiene la formación de nuestros jóvenes.

Queremos que todos los jóvenes en edad escolar tengan la oportunidad de acceder a la educación que merecen, que puedan construirse un futuro, que se preparen para contribuir en la formación de una sociedad solidaria y se preparen para entrar al mercado laboral.

Entre las instituciones de educación superior de Jalisco destaca, por supuesto, la Universidad de Guadalajara, que con más de 86 mil estudiantes en educación superior y más de 120 mil en educación media superior, es la segunda universidad pública más grande del País.

La Universidad de Guadalajara ha sido el alma educativa y académica de esta ciudad y en los años recientes también de Jalisco, dado el establecimiento de su red de centros educativos en todas las regiones del Estado.

Desde los líderes de nuestras comunidades, pasando por los profesionistas que trabajan en los más diversos sectores tanto en la esfera pública como en la privada, hasta quienes han llegado a desempeñar grandes responsabilidades a nivel estatal y nacional, los egresados de nuestra universidad pública han sentido a nuestras ciudades y a nuestras regiones. Así ha ocurrido ayer, así sucede ahora y así sucederá en el futuro.

Hoy la Universidad de Guadalajara cuenta con 84 programas acreditados por su calidad con el reconocimiento del Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, así como 75 en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

A este orgullo de los jaliscienses se suman las universidades privadas, cuya presencia desde hace más de 75 años enriquece la oferta educativa en las más disciplinas.

Reconocemos su enorme aportación para la educación de los jóvenes jaliscienses, así como de todos aquellos mexicanos y extranjeros que deciden venir aquí a realizar sus estudios superiores.

Por ello, nuestra ciudad se caracteriza por ser una metrópoli vigorosa, proactiva, llena de esa valiosa energía juvenil que alienta la reflexión, el debate, la crítica inherente al pensamiento universal.

Una ciudad universitaria como esta, es una ciudad dinámica, innovadora, creativa. En resumen, una ciudad con futuro.

Por aquí han pasado grandes personajes y eventos que la distinguen: La Primera Cumbre Iberoamericana; La Cumbre de Europa, América Latina y el Caribe; recientemente la Cumbre de Líderes de Norteamérica, con los mandatarios Felipe Calderón, Barak Obama y Stephen Harper; hoy vuelve a vestirse de gala con esta estimulante reunión de rectores de Iberoamérica a quienes cordialmente invito también el próximo año a visitarnos, durante los Juegos Panamericanos.

Estos acontecimientos nos alientan a enfrentar los nuevos retos de la educación en Jalisco, entre ellos, invertir de manera creciente y sostenible en educación pública, estar al día en equipamiento de las instalaciones educativas, diseñar e implementar un nuevo modelo de formación de maestros, ofrecer la infraestructura para un plena conectividad digital en nuestras instituciones educativas, y hacer de uso común y cotidiano el material educativo basado en ambientes digitales.

Todo esto para fortalecer instituciones educativas que formen para la vida y el trabajo, en la solidaridad y en la justicia, en otras palabras, formar para vivir en armonía reconociéndonos como hermanos.

Señoras y señores rectores:

A lo largo de la historia, las universidades han sido los polos de desarrollo más significativos. Con la difusión y generación de conocimiento han marcado el ritmo de crecimiento, de desarrollo y de innovación de sus pueblos.

Por más de 800 años, las universidades han generado pensamiento y cultura, han ocasionado los más importantes movimientos sociales, y han dado cauce a los mayores avances de la ciencia y la tecnología.

En un mundo cada vez más interconectado, más global, más diverso, las instituciones que ustedes representan y dirigen desempeñan un papel fundamental para dar contenido y orientar el desarrollo del pensamiento, de la ciencia, de la tecnología y del progreso de la sociedad.

Señor Presidente, señoras y señores:

El gran reto que tienen las universidades, principalmente las iberoamericanas, es proporcionar ideas e instrumentos para resolver las gravísimas crisis que aquejan a la sociedad contemporánea.

En sus manos está formar personas que se involucren activa y creativamente en la búsqueda de soluciones a problemas tan palpables cómo la deshumanización de las estructuras sociales que genera la violencia, la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades; así cómo el cambio climático, la migración, cómo nuevos retos de la democracia.

Este encuentro es testimonio de la fraternidad que une a nuestros pueblos, que desde un pasado común, estamos inmersos en la construcción de un futuro mejor, en la búsqueda de los mayores ideales de la humanidad: Libertad, justicia, democracia, solidaridad.

Con su presencia hoy Guadalajara es más universitaria que nunca, bienvenidos, y mis mejores deseos para el éxito de este encuentro. Enhorabuena.

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